Nueva Delhi ha dado un vuelco positivo en sus relaciones comerciales con Canadá tras un prolongado enfriamiento diplomático. Este acercamiento se produce en un momento clave, ya que ambos países intentan distanciarse de la dependencia del mercado estadounidense, particularmente en el contexto de las nuevas políticas arancelarias impuestas por el presidente Donald Trump.
El regreso a la cooperación formal se ha materializado en una reunión entre el primer ministro indio, Narendra Modi, y su homólogo canadiense, Mark Carney, durante el G20 en Johannesburgo. Esta cumbre marca el comienzo de las negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA), que tiene como objetivo duplicar el comercio bilateral para 2030.

¿Por qué en estos momentos?
Tanto India como Canadá se han visto afectados por los aranceles impuestos por Estados Unidos desde que Trump asumió su segundo mandato en enero de 2023. Estados Unidos ha determinado un gravamen del 50 % sobre las importaciones de petróleo ruso en India y ha llevado a cabo negociaciones con Nueva Delhi para alcanzar un acuerdo comercial que alivie la presión arancelaria. De igual manera, Canadá ha sido objeto de aranceles del 35 % en productos no contemplados en el tratado T-MEC, relacionados con la crisis del fentanilo y el flujo migratorio.
En este contexto, India y Canadá han intensificado sus esfuerzos por establecer relaciones comerciales con socios «fiables». Desde el inicio de su diversificación, han puesto su mirada en la Unión Europea y el Reino Unido, pero también en naciones con un alto potencial comercial. Este proceso ocurre a pesar de las tensiones diplomáticas que han surgido, particularmente después de las acusaciones del entonces primer ministro canadiense, Justin Trudeau, sobre la implicación de la India en el asesinato de un disidente sij en Canadá, lo que tensionó aún más las relaciones bilaterales.
¿Qué supone para la India?
India tiene como prioridad asegurar el suministro de minerales críticos, un sector que considera fundamental para avanzar en su transición energética y en la modernización de industrias como la de las baterías, la automoción eléctrica y la electrónica avanzada. Según el Ministerio de Comercio de la India, el intercambio comercial con Canadá alcanzó los 8.669 millones de dólares en 2024-2025, con un déficit de 225 millones de dólares para India.
El Consulado de India en Toronto ha apuntado que el país asiático depende de Canadá para la obtención de carbón, legumbres, fertilizantes, pasta de madera y minerales. Por su parte, India exporta principalmente medicamentos, joyería, teléfonos móviles y productos agroalimentarios. El ministro de Comercio indio, Piyush Goyal, ha destacado la visión de «amplio potencial» en la colaboración con Canadá, especialmente en recursos minerales y tecnologías de procesamiento, así como en energías limpias y emergentes como la inteligencia artificial.
¿Qué supone para Canadá?
En el año anterior, Canadá exportó mercancías por un valor de 412.000 millones de dólares estadounidenses a Estados Unidos, representando el 76 % de sus ventas al exterior. Sin embargo, las políticas de la administración Trump han convertido a su principal socio comercial en una fuente de incertidumbre. Un acuerdo comercial con India podría abrir la puerta a uno de los mercados más grandes y poblados del mundo.
Mark Carney ha afirmado que «India es la quinta economía mundial, y eso se traduce en grandes oportunidades para los trabajadores y empresas canadienses». Ottawa estima que el acuerdo podría impulsar el comercio bilateral hasta los 70.000 millones de dólares canadienses (49.616 millones de dólares estadounidenses) hacia 2030, duplicando el volumen actual, y mejorando las interacciones en varios sectores como bienes, servicios, inversiones, comercio digital, energía, agricultura y alimentación.
Se espera que el acuerdo se formalice a principios de 2026, cuando Carney visite India tras la invitación de Modi durante la cumbre del G20 en Sudáfrica.
