La Asociación Española de Campos de Golf (AECG) considera que la riqueza que estas instalaciones aportan a la economía justifica que sean reconocidas como un sector industrial, no solo como actividad recreativa. Luis Nigorra, presidente de la AECG, ha planteado mejoras en el tratamiento fiscal de los campos, solicitando una reducción del IVA al 10 % y valoraciones catastrales más bajas que faciliten el pago de un IBI más acorde con la realidad económica de estas instalaciones.
IVA reducido y problemas con el IBI
Nigorra expone que muchos de los aproximadamente 400 campos de golf en España “no son rentables”, lo que les obliga a pedir mejores condiciones impositivas para mantenerse como motores económicos en sus entornos. “La Administración ya nos reconoce como un sector, pero falta que nos dé un campo de juego más adecuado a nuestras necesidades. Necesitamos un tratamiento fiscal mejor en ciertas áreas”, sostiene.
Entre las reivindicaciones de la AECG se encuentra la solicitud de un IVA reducido para el golf, similar al de otros productos turísticos, en lugar del 21 % actual. Aunque considera positivas las deducciones en el IRPF que algunas comunidades aplican en actividades deportivas, argumenta que son insuficientes. Además, critica el elevado costo del impuesto de bienes inmuebles (IBI) en muchas zonas, que “castiga mucho el negocio a nivel impositivo”. Para Nigorra, una solución viable sería que la Dirección General de Catastro reduzca las tasaciones sustancialmente, lo que repercutiría en la tasa municipal.
A pesar de que los campos de golf generan alrededor de 900 millones de euros al año, Nigorra defiende que tienen “un efecto tractor muy importante y reparten muchísima riqueza”. De acuerdo con un estudio del Instituto de Empresa, de cada diez euros que un turista de golf gasta en España, 8,9 repercuten fuera de este sector, beneficiando así a las economías locales.
Prejuicios respecto al uso del agua
Nigorra también aborda los prejuicios sobre el uso del agua en los campos de golf, un tema sensible en un país con déficit hídrico. Asegura que el 56 % del agua utilizada en los campos es reciclada o desalada, cifra que supera con creces el 21 % de Estados Unidos, el segundo país en la clasificación mundial. Además, en algunas zonas, el porcentaje de agua regenerada utilizada para el riego se eleva al 70 % en Levante y en el sur, al 80 % en Canarias y al 96 % en Baleares.
“No hay debate. La gente que lo critica está más bien desinformada”, afirma. Nigorra destaca que el sector está respondiendo a la escasez de agua y critica la falta de atención de los ecologistas hacia las pérdidas de agua por un mal estado de las conducciones.
Desde que asumió la presidencia de la AECG en 2021, Nigorra ha enfatizado la necesidad de que las instalaciones de golf sean sostenibles tanto medioambiental como económicamente. “La empresa tiene que ganar dinero para subsistir, y la sostenibilidad social implica que haga bien en su entorno”, argumenta.
Respecto al número de campos de golf existentes en España, Nigorra lo considera “aceptable”, aunque menciona que podría haber más y que se debería reducir la burocracia para facilitar nuevas construcciones. “La ocupación media de un campo de golf no supera el 50 %, hay mucha capacidad ociosa, especialmente durante la baja temporada del turismo de golf”, explica. Además, sugiere que en Cataluña sería beneficioso contar con “tres o cuatro campos más” para capitalizar el impacto de la celebración de la Ryder Cup en 2031 en Camiral, Girona.
