Pekín.- La Cámara de Comercio de la Unión Europea en China advirtió este miércoles sobre los riesgos que enfrenta la segunda economía mundial debido a la creciente sobrecapacidad industrial y la «involución» -competencia insana y no productiva-. La Cámara instó a Pekín a reequilibrar su modelo de desarrollo en el próximo 15º Plan Quinquenal, abriendo mayor espacio para el mercado y el consumo.
«Todo el mundo habla de involución. No solo nuestros miembros, también la comunidad empresarial china. (…) Es un problema real», afirmó el presidente de la institución, Jens Eskelund, durante la presentación del ‘Documento de Posición 2025/2026’, que incluye 1.141 recomendaciones de 1.600 compañías europeas con presencia en el país asiático.
Sobrecapacidad y consumo débil
La Cámara alertó que sectores como los vehículos eléctricos, los paneles solares y las baterías producen varias veces más de lo que pueden absorber los mercados interno e internacional.
Según el informe, la oferta manufacturera crece más rápido que el consumo: en el primer semestre de 2025, las ventas minoristas subieron un 4,6 %, frente a un alza del 6,1 % en la producción.
«El resultado es que los inventarios aumentan, los márgenes se erosionan y crece la presión sobre las exportaciones», señaló Eskelund.
La Cámara solicitó reforzar la red de seguridad social, que se ha visto afectada por los elevados costos de vivienda, educación y sanidad, para estimular el gasto de los hogares.
Sesgo hacia estatales
El organismo también reclamó una asignación de capital más eficiente. Entre 2016 y 2023, las empresas estatales (SOEs) recibieron, de media, más subsidios que las empresas privadas, lo que ha frenado la productividad.
Eskelund recordó que «más apoyo está yendo a las empresas estatales centrales y locales, mientras que las pymes quedan rezagadas». A su juicio, un mayor protagonismo del mercado permitiría «movilizar recursos hacia sectores que realmente generan retornos y crecimiento sostenido».
Comercio en tensión
La Cámara denunció que el comercio con la UE se ha convertido en una «calle de un solo sentido». En la primera mitad de 2025, las exportaciones netas aportaron casi un tercio del crecimiento del PIB chino.
Bruselas absorbió el 14,5 % de las ventas exteriores chinas, mientras que China apenas representó el 8 % de las exportaciones europeas, con un déficit para la UE superior a 300.000 millones de euros.
«Lo que hace dos años describí como un accidente a cámara lenta, hoy es un choque frontal», advirtió Eskelund, quien reclamó un comercio «más equilibrado y transparente» para evitar nuevas fricciones.
Liderazgo verde y digital
El informe reconoce avances en la transición energética; China concentró el 39 % de la inversión global en 2024 y ya genera un 55 % de su electricidad a partir de energías renovables. Sin embargo, se advierte que el acceso limitado a energías limpias es uno de los principales obstáculos para las empresas europeas en el país.
También se expresó preocupación por la creciente exclusión de firmas extranjeras en sectores digitales debido a las políticas de «autosuficiencia tecnológica» y la prioridad de la seguridad nacional.
Eskelund concluyó que el momento es decisivo: «Tal vez ha llegado la hora de que el péndulo pase de un apoyo excesivo a la oferta a un modelo que fomente un crecimiento más sostenible».
