El pleno del Parlament ha aprobado este miércoles la subida de la tasa turística, que entrará en vigor el 1 de abril. En Barcelona, se duplicará en la mayoría de los casos, mientras que en el resto de Cataluña el aumento será del 50%, alcanzando el doble en 2027.
Este proyecto de ley ha sido aprobado con los votos a favor del PSC, ERC y Comuns, quienes pactaron el texto. La CUP se abstuvo y el resto de formaciones votó en contra.
Además del incremento de la tasa turística que cobra la Generalitat, el texto permite al Ayuntamiento de Barcelona aumentar el recargo municipal de 4 a 8 euros, y abre la posibilidad a que otros municipios apliquen su propio recargo, con un límite de 4 euros.
Con esta subida, se espera que la recaudación anual pase de 100 a 200 millones de euros.
Asimismo, se establece que un 25% de la tasa turística se destinará a políticas de vivienda, mientras que el 75% restante se dirigirá al Fondo para el Fomento del Turismo, con el objetivo de proteger y mejorar los recursos turísticos, facilitar el acceso al turismo a colectivos con más dificultades y promover la desestacionalización.
Hasta 15 euros por noche en hoteles de lujo de Barcelona
Con este incremento, la parte de la tasa turística que cobra la Generalitat pasará de 3,5 a 7 euros la noche para los turistas que se alojen en hoteles de cinco estrellas de Barcelona; de 1,7 a 3,4 euros por noche en hoteles de cuatro estrellas; de 2,25 a 4,5 euros por pernoctación en viviendas de uso turístico; y de 1 a 2 euros por noche en cualquier otro tipo de establecimiento.
Además, en Barcelona se prevé que el recargo municipal aumente un euro anualmente hasta 2029, cuando alcanzará el importe máximo de 8 euros. De este modo, un turista que se albergue en un hotel de cinco estrellas de la capital catalana podría llegar a pagar hasta 15 euros por noche por la tasa turística.
En el resto de Cataluña, donde el aumento de la tasa generó discrepancias entre ERC y Comuns, se acordó una fórmula progresiva: del 1 de abril de 2026 al 31 de marzo de 2027, el incremento será del 50%, pasando de 3 a 4,5 euros la noche en hoteles de cinco estrellas. A partir del 1 de abril de 2027, la tasa se elevará a 6 euros, cumpliendo con el objetivo del 100% de incremento.
Los albergues de juventud en Barcelona no verán incrementada la tasa que cobra la Generalitat (que se mantendrá en un euro por pernoctación), mientras que en estos alojamientos en el resto de Cataluña la subida será de 40 céntimos, llegando hasta un euro por noche.
Nuevo recargo municipal más flexible
El nuevo recargo municipal para los ayuntamientos que no son Barcelona será flexible, permitiendo a los consistorios cobrar diferentes importes según el código postal (por ejemplo, para diferenciar entre la zona costera y la interior de una localidad) y según la temporada turística, en un intento de fomentar la desestacionalización, que era una de las demandas de ERC.
En este contexto, la diputada de ERC Laia Canigueral celebró que la nueva tasa tenga en cuenta «la realidad del país entero», y que hayan podido alcanzar un acuerdo tras el «caos» inicial con los decretos del Govern, que solo acordó el aumento con los Comuns y luego se vio obligado a suspender su aplicación por la falta de apoyos.
Desde el PSC, la diputada Susana Martínez defendió la importancia del sector turístico, aunque reconoció que este genera impactos negativos, como dificultades para acceder a la vivienda y mayor presión sobre los servicios públicos. Argumentó que «es de sentido común que quienes lo usan intensamente contribuyan a su sustentación».
El portavoz de Comuns, David Cid, remarcó que «nunca ha habido tanto turismo como ahora» y defendió que los visitantes «contribuyan» a sufragar los servicios que utilizan. Por su parte, la diputada de la CUP, Laure Vega, mantuvo que «turismofobia es que un tercio de los catalanes no puedan disfrutar de vacaciones».
La derecha carga contra la subida
Las formaciones de derecha han manifestado su oposición a la subida. La diputada de Junts, Maite Selva, criticó que el aumento se haya realizado «al dictado de las izquierdas más extremas y populistas», afirmando que se «demoniza al turismo para ocultar otras incapacidades» del Govern.
Desde el PP, la diputada Àngels Esteller afirmó que ERC y Comuns han «elevado a rango de ley la turismofobia». El diputado de Vox, Javier Ramírez, lamentó que la subida representa «el triunfo de la extrema izquierda radical en contra del turismo», mientras que la líder de Alianza Catalana, Sílvia Orriols, criticó que se «castiga al sector y se vuelve menos competitivo y viable».
