La sede del Banco Sabadell en la Diagonal de Barcelona se encuentra en el centro de un intenso debate financiero. Esta semana, el consejo de administración del banco se reunirá para recomendar a sus accionistas que no participen en la oferta mejorada presentada por el BBVA. La incertidumbre permanece sobre la posición que tomará el consejero mexicano David Martínez, quien posee casi el 4 % del capital.
El Banco Sabadell tiene hasta el martes para evaluar un incremento del 10 % en el valor del canje propuesto por el BBVA, quien busca hacerse con el control de la entidad catalana. Esta oferta ha sido calificada de «débil y mala» por el consejero delegado, César González-Bueno.
Además del aumento en el precio, el BBVA ha planteado que la contraprestación sea íntegramente en acciones. Esto evitaría que los accionistas que obtengan plusvalías tengan que tributar en España, siempre que la aceptación supere el 50 %. Este movimiento busca neutralizar uno de los argumentos utilizados por el Sabadell en los últimos meses, advirtiendo a los accionistas sobre la carga fiscal del canje. Sin embargo, la fiscalidad cambiaría si no se supera el umbral del 50 %, un escenario que se contempla como posible en la fase final de la OPA.

Nota discordante en el consejo
Hace dos semanas, la dirección del banco consideró que la oferta original de la OPA infravaloraba la entidad. Recomendaron no participar en el canje en un informe que incluía un comentario discordante de Martínez, quien, siendo uno de los principales accionistas, expresó que ve con buenos ojos la OPA, pero demanda al BBVA una oferta «competitiva». En su opinión, la OPA representa «la estrategia acertada para ambas instituciones», aunque solicita que el banco vasco ofrezca un canje que atraiga al menos a la mitad del capital.
Martínez, junto al resto del consejo, deberá determinar su postura en el nuevo informe que emitirá el Sabadell, lo que proporcionará una visión más clara sobre la acogida a la mejora presentada por el BBVA.
Los minoritarios, en contra
Por su parte, los accionistas minoritarios han reiterado su rechazo a la OPA, al menos bajo las condiciones actuales. Unos 600 titulares, organizados en una asociación con sede en el Gremio de Fabricantes de Sabadell, fundadora del banco, han subrayado esta semana que no venderán sus acciones por debajo de una prima superior al 30 %.
La percepción de que los minoritarios se oponen al canje se ve reforzada por las afirmaciones de González-Bueno, quien recientemente mencionó que ninguno de los accionistas que tienen sus títulos depositados en la entidad —alrededor del 80 %— ha aceptado la oferta.
Posibilidad de una segunda OPA
Uno de los factores que podría complicar la recta final de la OPA es la posibilidad de que la aceptación se sitúe entre el 30 % y el 50 %, y que el BBVA decida continuar con la operación. Aunque la entidad ha asegurado que no tiene intención de llevar a cabo esta opción, ha reservado el derecho de hacerlo.
Este escenario abriría la puerta a una segunda OPA en efectivo, cuyo precio por acción debería ser validado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y podría establecerse por encima del actual.
Se trata de otra variable a considerar por los inversores antes de que finalice el plazo de aceptación de la primera OPA, que ha sido extendido con la nueva oferta hasta el próximo 10 de octubre.
