La oferta pública de adquisición (OPA) del BBVA sobre el Sabadell, cuyo plazo de aceptación finaliza este viernes, ya tiene algunos ganadores: los bancos de inversión, asesores y abogados contratados para el proceso, así como las agencias que han gestionado las millonarias campañas publicitarias que han acompañado esta transacción financiera. Este proceso se ha prolongado por 17 meses desde su inicio y podría extenderse aún más si el BBVA no logra el 50 % de participación y opta por lanzar una segunda oferta. La OPA representa una importante fuente de ingresos para las entidades involucradas, además de contribuir a mejorar su proyección de imagen.
Las dos instituciones financieras se han rodeado de grandes bancos de inversión y de los más destacados despachos de abogados para llevar a cabo este complejo proceso.
Los fichajes de bancos de inversión
Según indica el BBVA en el folleto de la OPA, miembros de su equipo directivo contactaron en marzo de 2024, antes de que el banco notificara a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su interés por iniciar negociaciones para una fusión, con UBS Europe y JP Morgan, quienes fueron contratados como asesores financieros en abril de ese mismo año.
Tras lanzar la OPA a principios de mayo de 2024, el BBVA amplió su equipo al contratar en junio a Rothschild España y Mediobanca. Por su parte, el Sabadell ya contaba en mayo con Goldman Sachs y Morgan Stanley como asesores financieros, y más cerca del final de la OPA, incorporó a Evercore para asesorar a los consejeros independientes.
Los bancos que actúan como asesores en una OPA son responsables del diseño y participan en la estrategia de la operación. Es común que perciban una comisión fija, independientemente del resultado, aunque también pueden recibir pagos adicionales basados en la satisfacción del cliente. Sin embargo, es menos probable que acepten asumir el riesgo de vincular su retribución al resultado de la OPA.
Despachos de abogados y consultoras
El proceso de esta OPA, que cuenta con amplias implicaciones regulatorias y fue autorizada en 2025 por la CNMC en una segunda fase, involucra a varios despachos de abogados destacados. El BBVA contrató en abril de 2024 a J&A Garrigues y Davis Polk para la potencial operación, mientras que el Sabadell ya contaba con Uría y Menéndez cuando el BBVA le propuso la fusión.
Además, consultoras de comunicación y lobbys también están participando en el negocio generado en torno a esta OPA. El BBVA trabaja con Atrevia y la consultora de comunicación Kreab para gestionar sus relaciones institucionales, así como con Acento, una empresa fundada por el exministro socialista José Blanco, con el objetivo de hacer lobby.
Por su parte, el Sabadell cuenta con Román como asesor en comunicación y con Llorente y Cuenca para asuntos públicos. Además, el banco catalán ha contratado a Compass Lexecon, especializada en competencia, donde Jorge Padilla, esposo de la presidenta de la CNMC, es el director, aunque la firma aclara que él no representará a clientes ante la CNMC durante su presidencia.
La batalla publicitaria
Una de las batallas más visibles en este proceso ha sido la de publicidad, que se ha desarrollado en prensa, radio, televisión, redes sociales y otros soportes, algo nunca antes visto en una OPA. Ambas entidades han invertido sumas significativas en estas campañas.
Con mensajes de ida y vuelta, los accionistas del BBVA han dialogado con sus pares del Sabadell sobre cómo podría ser el nuevo banco resultante de esta fusión, mientras que el banco catalán ha insistido en comunicar que «solos ya nos va muy bien».
