Las criptomonedas, lideradas por el bitcóin, han comenzado el 2026 con una ligera recuperación en sus precios. Sin embargo, los expertos advierten que aún no cuentan con catalizadores suficientes que impulsen su cotización a corto plazo. En 2025, el bitcóin experimentó una caída del 6 %, cerrando en aproximadamente 88.000 dólares, lo que lo aleja notablemente de su máximo histórico alcanzado el 6 de octubre de ese año, cuando llegó a 126.251 dólares.
El desempeño de 2025 también se compara negativamente con las revalorizaciones del 120 % en 2024 y del 157 % en 2023. A pesar de esta caída, el bitcóin logró registrarse un incremento cercano al 2 % hasta situarse en 91.500 dólares este domingo.
Por otro lado, Ethereum, la segunda criptomoneda más negociada, cerró 2025 con una caída de casi el 10 %, aunque ha iniciado el año con un repunte que lo coloca alrededor de los 3.150 dólares. Los analistas señalan que la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos benefició al mercado cripto, particularmente al bitcóin, en un contexto de mayor regulación.
La estabilidad del bitcóin también se vio respaldada por la continuidad de los ETF, lo que atrajo una gran inversión institucional. A pesar de estos factores, ambas criptomonedas perdieron dinamismo en la segunda mitad del año, y los analistas destacan la ausencia de catalizadores para un aumento significativo en el corto plazo.
Nicolás López, director de Análisis de Renta Variable en Singular Bank, afirmó que 2025 fue un año negativo para las criptodivisas y el dólar. También sugirió que el mercado podría estar en un momento crucial para definir los posibles usos del bitcóin; si esta criptomoneda no se utiliza para transacciones, su percepción como activo especulativo podría generar desconfianza y, en consecuencia, una pérdida continua de valor.
Simon Peters, analista especializado en criptoactivos de eToro, comentó sobre la necesidad de un catalizador que impulse los precios del bitcóin, que actualmente constituye casi dos tercios de la capitalización total del mercado, que ronda los 3 billones de dólares. Peters mencionó que 2025 fue un año difícil para los criptoactivos, pero ve oportunidades para el nuevo ejercicio gracias a la previsión de una flexibilización de las condiciones financieras globales, avances regulatorios y la posible entrada de ETF al contado.
Desde eToro se señala que, para evitar caídas mayores, es fundamental ver precios del bitcóin por encima de los 94.000 dólares, con un aumento de volumen. Lograr superar este umbral podría facilitar un camino hacia los 100.000 dólares, aunque el nivel de 80.000 dólares se considera una referencia crítica que no debe perderse.
Los analistas de XTB destacan que, tras una liquidación significativa, el bitcóin generalmente toma meses para reconstruir su estructura antes de entrar en una tendencia más definida. La incertidumbre sobre el futuro de las criptomonedas se mantiene, y la atención está centrada en qué factores o catalizadores podrían reavivar su crecimiento en los meses venideros.
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