En una vista general, la Primera Ministra de Japón, Sanae Takaichi, se reúne en Tokio con los presidentes de Kazajistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, durante la cumbre a nivel de líderes del Diálogo de Asia Central más Japón (CA+JAD), que tuvo lugar el 20 de diciembre de 2025.
Tokio. Los mandatarios de Japón y de los cinco países de Asia Central acordaron este sábado reforzar su cooperación en áreas como los minerales críticos y fortalecer las cadenas de distribución, estableciendo además un ambicioso objetivo de 16.230 millones de euros en inversiones a lo largo de los próximos cinco años.
«La situación internacional ha cambiado de forma dramática, y la región está ganando cada vez más importancia como una ruta que conecta a Asia y Europa», expresó la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, anfitriona de esta primera cumbre de líderes entre Japón y Asia Central.
A la cita acudió el presidente de Tayikistán, Emomalí Rajmón, junto a sus homólogos de Uzbekistán, Shavkat Mirziyóyev; de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev; de Kirguistán, Sadir Zhapárov; y de Turkmenistán, Serdar Berdimujamédov.
Durante la cumbre, los líderes acordaron trabajar para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y promover la explotación minera en Asia Central, tal como se informó en una declaración conjunta. Esto refleja la creciente atención que las potencias como Japón están prestando a la seguridad de sus recursos naturales.

Japón busca alternativas al dominio de China
Japón, junto a otros países aliados como Estados Unidos, está multiplicando los acuerdos para garantizar la disponibilidad de minerales críticos y tierras raras, dado el predominio de China en la producción y suministro de estos elementos esenciales. Este pacto entre Tokio y Asia Central se alinea con esa estrategia.
Los mandatarios también acordaron potenciar la Ruta de Transporte Internacional Transcaspio (TITR), que conecta Asia con Europa sin pasar por Rusia. Este acuerdo se produce en un contexto de deterioro de las relaciones entre Tokio y Moscú, exacerbadas por la guerra en Ucrania y la incertidumbre global en las cadenas de suministro ocasionada por el conflicto en Oriente Medio.
El Ministerio de Asuntos Exteriores japonés publicó un comunicado tras la cumbre, afirmando que se fijó un objetivo de inversiones de aproximadamente 16.230 millones de euros en cinco años, gracias a la firma de más de 150 acuerdos tanto públicos como privados.
Entre estos acuerdos, según destacó el diario económico Nikkei, se encuentra un plan de desarrollo de infraestructuras en Uzbekistán, llevado a cabo por el grupo industrial Sojitz, valorado en torno a 812 millones de euros.
Además de la cumbre, y tras haberse reunido previamente con el presidente kazajo, Takaichi tiene previsto mantener encuentros durante la tarde con los líderes del resto de países centroasiáticos. Durante estas reuniones, se espera que se firmen documentos bilaterales que fomenten la cooperación en áreas como la inteligencia artificial (IA) y la transición energética, entre otros temas relevantes.
