Amancio Ortega (89 años), fundador y accionista mayoritario de Inditex, se mantiene, un año más, como el hombre más rico de España, con un patrimonio total de 109.900 millones de euros. A pesar de esta notable suma, su fortuna ha disminuido en 10.300 millones respecto al año pasado.
Le siguen en la lista su hija, Sandra Ortega, con 10.000 millones de euros; Rafael del Pino, presidente de Ferrovial, con 8.000 millones; y Juan Roig, dueño de Mercadona, con 7.900 millones, según el ranking anual de Forbes.
La fortuna de Ortega ha disminuido un 8,6 % en el último año debido a la corrección bursátil de Inditex, que ha caído más del 8 % y casi un 4 % desde enero. Este descenso se atribuye, entre otras causas, al enfriamiento del sector textil.
Sin comparación con el resto de Europa
El fundador de Inditex representa, por sí solo, el 42,5 % de toda la riqueza de los 100 españoles más ricos, una concentración que no tiene parangón en las economías desarrolladas de Europa.
Además, Ortega, que controla su patrimonio a través de su sociedad Pontegadea Inversiones, ha vuelto a entrar en el ‘top 10’ de la lista de multimillonarios de Forbes en Estados Unidos, alcanzando el noveno puesto.

En el ámbito familiar, Sandra Ortega ajusta su patrimonio a 10.000 millones, frente a los 10.390 millones del ejercicio anterior. Juntos, padre e hija suman más de 120.000 millones, casi la mitad del total de la lista.
Mientras la fortuna de Ortega se reduce, otros nombres destacan en la lista. Rafael del Pino ha incrementado su patrimonio hasta los 8.000 millones, desde los 7.150 millones del año anterior, y Juan Roig, cuarto en la lista, ha visto crecer su fortuna a 7.900 millones, un notable aumento del 36,7 % desde los 5.780 millones de 2024.
Madrid y Cataluña, los principales polos
Madrid y Cataluña se establecen nuevamente como los principales centros de concentración de riqueza en España, con la capital como epicentro financiero del país.
Madrid lidera el ranking en número de millonarios (29), con una riqueza media de 1.613 millones de euros, acumulando un total de 46.788 millones entre sus grandes fortunas.
Cataluña se mantiene en segunda posición con 28 fortunas que suman 29.723 millones y una riqueza media de 1.062 millones por persona.
La gran sorpresa del año es Galicia, que cuenta con 7 grandes fortunas concentradas en 129.850 millones, convirtiéndose en la comunidad con la mayor riqueza media individual, de 18.550 millones por persona.
Perfil del rico español: octogenario y patrimonio del siglo XX
Apenas 28 octogenarios poseen más de la mitad de la fortuna acumulada por las cien personas más ricas de España, con una edad media de 84,5 años. Según Forbes, alarmante es que el origen de su riqueza proviene de una economía del siglo XX que hoy opera en pleno siglo XXI.

El estudio señala la falta de fundadores de unicornios tecnológicos, emprendedores digitales o innovadores en biotecnología, lo que pone de manifiesto la ausencia de un modelo capaz de generar riqueza en los sectores del futuro.
De acuerdo con el listado de Forbes, las cien mayores fortunas de España suman un total de 258.870 millones de euros, casi un 7 % más que el año pasado, lo que representa un crecimiento considerable, pero que refleja una concentración generacional “sin precedentes”.
Contraste con EEUU o China
La mayoría de estas fortunas son consecuencia de empresarios que transformaron pequeños negocios familiares en grandes corporaciones multinacionales hace más de 40 años. Según Forbes, el país no ha visto surgir una nueva generación de creadores de riqueza en sectores emergentes, especialmente en el ámbito tecnológico, evidenciando una falta de innovación.
En comparación, en Estados Unidos, el 60 % de los más ricos acumuló su fortuna en las últimas tres décadas, mientras que en China, prácticamente todos sus multimillonarios emergieron después del año 2000. En España, menos del 10 % de los millonarios son menores de 50 años, y solo hay 7 personas en el listado de Forbes que se encuentran en esa franja etaria.
A medida que no surjan nuevos creadores de riqueza, España se enfrenta a una considerable transferencia patrimonial en la próxima década, donde una parte significativa de esa riqueza cambiará de manos por “razones biológicas, obvias e inevitables”.
