El presidente de la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios de España (Apei), Óscar Martínez, ha manifestado la necesidad de facilitar a los propietarios la posibilidad de alquilar viviendas «paradas» con seguridad jurídica. En una reciente entrevista en Logroño, Martínez destacó que esta opción podría ser la forma más sencilla de abordar, a corto plazo, la crisis habitacional que afecta a España, especialmente dado que el desarrollo de nuevas promociones de vivienda requiere mucho tiempo, esfuerzo y recursos, en un contexto donde el suelo es cada vez más caro.

La normativa relacionada con el alquiler es, según Martínez, «muy complicada para los propietarios». En España se estima que existen más de 3 millones de viviendas vacías, muchas de ellas destinadas a un uso secundario. La Apei, con sede en Barcelona, agrupa a 1.200 empresas del sector, todas con más de cuatro años de experiencia.
El miedo del propietario al alquiler
Martínez advirtió que muchos propietarios están renuentes a alquilar sus viviendas debido a las complejidades actuales de la normativa, que incluye gastos y preocupaciones sobre okupas y desahucios. Esta situación afecta particularmente a pequeños propietarios, que representan más del 90 % de los alquileres en España.
«O se suprime la inseguridad jurídica o no se producirá un cambio», aseguró. Muchos propietarios que alquilan sufren problemas graves relacionados con desahucios y gastos asociados, lo que dificulta la oferta de viviendas en el mercado.
Con 48 años de experiencia en el sector y 27 como presidente de la Apei, Martínez aseguró que «nunca hemos tenido problemas» con el alquiler en el pasado, señalando que «en la actualidad, se suman los retrasos significativos en los juzgados sobre temas relacionados con la vivienda».

“Esto no para”
Asimismo, Martínez destacó el notable incremento en los precios de la vivienda, que se ha duplicado en más de un 80 % en la última década. Para el año 2025, se prevé que este aumento supere el 12 %, advirtiendo que «esto no para». En la actualidad, en España se construyen alrededor de 100.000 viviendas anuales, lo cual es, posiblemente, menos de la mitad de lo que el mercado realmente necesita.
La situación es similar en el sector del alquiler, donde existe una demanda muy fuerte, pero la oferta se está reduciendo, y muchos alquileres están pasando a ser comprados.

En el corto plazo, Martínez considera que la forma más efectiva de resolver la falta de vivienda es mediante un enfoque que permita facilitar el acceso al alquiler, especialmente para aquellos trabajadores extranjeros que llegan a España en busca de empleo y enfrentan dificultades para encontrar alojamiento. «Las inmobiliarias estamos trabajando mucho con la vivienda de segunda mano, que es la que posiblemente esté tirando más del mercado y la que está subiendo de precio», explicó.
A su juicio, es fundamental que «alguien tiene que arrancar» y trabajar para resolver la falta de vivienda habitacional, un reto que depende en gran medida de las administraciones públicas en su totalidad. «Cuando hubo el boom inmobiliario -recordó- los ayuntamientos liberaron mucho suelo, pero no lo utilizaron para construir viviendas, que era su deber, sino que lo usaron para autofinanciarse», reflexionó Martínez.
En relación con la habilitación de locales para vivienda, consideró que hay algunas ciudades donde este proceso avanza, pero en otras, los ayuntamientos imponen muchas restricciones y requisitos que dificultan dicha conversión.
