El vicepresidente de la Comisión Europea encargado de Industria, Stéphane Séjourné, expresó durante una rueda de prensa en Bruselas su preocupación por el modelo de inversiones chinas en España, afirmando que este enfoque no beneficia a la industria de la UE. En su opinión, este modelo no genera el crecimiento necesario para las empresas europeas.
En un encuentro reciente en Estrasburgo con medios de comunicación españoles, el comisario francés subrayó la necesidad de ser «más inteligentes sobre el uso del potencial chino en Europa» y propuso revisar la relación comercial y económica con China, que actualmente «se encuentra en medio de la nada».
«La solución no pasa por mantener los aranceles, pero tampoco por permitir que una fábrica a las afueras de Barcelona ensamble un coche con componentes completamente chinos: eso genera empleo de baja calidad y no aporta ningún valor añadido a la industria europea», opinó.
El vicepresidente Séjourné añadió que «el modelo que vemos en España a menudo no es un buen modelo, no da crecimiento a nuestras empresas en términos de producción».
En relación a esto, la multinacional china Chery anunció el año pasado su intención de gestionar la antigua fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, con un objetivo de alcanzar los 3.000 empleados y producir alrededor de 20.000 vehículos para 2030, incluyendo tanto sus marcas como las de Ebro, su aliado español.
La experiencia de Francia con las nucleares chinas
Séjourné también espera que se logre un acuerdo para eliminar los aranceles de la UE a los vehículos eléctricos chinos que entrarán en vigencia en 2024, así como las tarifas que Pekín ha impuesto a ciertos productos europeos en represalias. Sin embargo, enfatizó que no busca un pacto a cualquier precio.
«Mi idea es centrarnos en una revisión de nuestros acuerdos con China», recalcó.
Propuso negociar «una transferencia de competencias, por ejemplo sobre las baterías», y establecer «obligaciones de producción» que maximicen el potencial de las empresas europeas. Un ejemplo concreto que mencionó fue la idea de que al menos el «60% de componentes europeos estén presentes en los automóviles» ensamblados en fábricas chinas ubicadas en países de la UE.
Asimismo, hizo hincapié en que Francia ha contribuido al desarrollo de la capacidad nuclear de China en las décadas de 1980 y 1990, lo que ha llevado al país asiático a convertirse en una potencia en este ámbito.
«Lo hicieron con Francia en las nucleares y ahora son ellos (los chinos) quienes exportan energía nuclear por el mundo. No veo por qué nosotros no podríamos hacer lo mismo», indicó Séjourné, sugiriendo un mayor beneficio europeo de las inversiones chinas.
La «inaceptable» crisis de vivienda
También participó en el encuentro el comisario de Energía y Vivienda de la UE, Dan Jørgensen, quien afirmó que la «crisis de vivienda» que afecta a millones de europeos necesita acción urgente. Jørgensen resaltó las promesas de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sobre el acceso a la vivienda, dichas en su discurso sobre el Estado de la Unión Europea.
«Se están imponiendo precios inasequibles para los residentes locales de nuestras preciosas ciudades e islas. Eso es inaceptable. Tenemos que devolver nuestras ciudades a nuestros ciudadanos», recalcó.
Bruselas tiene previsto presentar antes de finalizar el año el primer plan europeo para una Vivienda Asequible y convocar, por primera vez, una cumbre de la UE dedicada a este grave problema.
