El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado a la baja el índice de precios de consumo (IPC) de enero, situándolo en un 2,3 %, lo que representa una disminución de seis décimas respecto al mes anterior. Esta reducción se debe, en parte, a la menor subida de la electricidad y al abaratamiento de los combustibles y lubricantes.
La inflación subyacente, que no considera la energía ni los alimentos no elaborados por su naturaleza volátil, se mantiene en un 2,6 %, la misma cifra registrada en diciembre.
La inflación general ha encadenado tres meses a la baja desde su máximo de octubre, cuando alcanzó un 3,1 %. En contraste, la inflación subyacente se mantiene cerca del 2,5 % durante seis meses consecutivos, marcando tres décimas por encima de la tasa general, la diferencia más amplia desde octubre de 2024.
En cuanto a los alimentos, sus precios han aumentado un 3 % en enero, destacando el notable encarecimiento del precio de los huevos, que subió un 30,7 %, y el de la carne de vacuno, que aumentó un 16,3 %.
La electricidad sube, pero menos que hace un año
El grupo de vivienda fue el principal responsable de la reducción del IPC, con una tasa anual que bajó tres puntos hasta el 2,7 %, gracias a una menor subida de los precios de la electricidad, que se encareció un 3,7 % en enero frente al 20,7 % del mismo mes de 2025.
También se destacó el grupo de transporte, cuya tasa cayó un 0,1 %, casi dos puntos menos, influenciada por la reducción en los precios de combustibles y lubricantes para vehículos personales.
Las mayores subidas de precio en enero, en comparación con el mismo mes del año anterior, fueron las de los huevos (30,7 %), el transporte combinado de pasajeros (26,5 %), la recogida de basuras (26 %), la joyería y relojes pulsera (24,7 %) y el transporte de pasajeros por tren (19,1 %).
En contraposición, los mayores descensos de precios correspondieron a los aceites vegetales, que cayeron un 20,6 %; los combustibles líquidos, un 11,5 %; la gasolina, un 7,4 %; los videojuegos y consolas, un 7,1 %; y el butano y propano, un 6,7 %.
Por cuarto mes consecutivo, el precio del aceite de oliva subió en enero un 3 % respecto a diciembre de 2025, aunque cayó un 24,1 % en comparación con enero de 2025, mientras que ha subido un 64 % respecto a enero de 2021.
La inflación mensual se mantiene
En términos mensuales, los precios de consumo cayeron un 0,4 % en enero. Los grupos con mayor repercusión negativa fueron vestimenta y calzado, debido a las rebajas de la campaña de invierno, y las actividades recreativas, deporte y cultura, impulsadas por la disminución en los precios de paquetes turísticos.
Por otro lado, entre los grupos que presentaron una repercusión mensual positiva, destacó el de vivienda, gracias al aumento en los precios de la electricidad.
Los precios más altos en enero fueron para hortalizas (10,3 %), legumbres (8,7 %) y seguros de salud (6,0 %). En cambio, los precios que más bajaron fueron los del alquiler de vehículos (24,2 %), vestimenta de bebé (15,8 %) y transporte por tren (15,7 %).
El IPC registró tasas anuales positivas en todas las comunidades autónomas en enero. Las más altas fueron las de Madrid (3 %), Cantabria (2,5 %) y Comunidad Valenciana (2,5 %). Las tasas más bajas se encontraron en Asturias, Castilla-La Mancha, Galicia, Murcia y La Rioja, todas con un 1,9 %.
Durante enero, la tasa de variación anual del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) fue del 2,4 %, seis décimas por debajo de la registrada el mes anterior, y la variación mensual disminuyó un 0,8 %.
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha destacado que la inflación sigue moderándose de acuerdo con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE), lo que permite a las familias mantener e incluso ganar poder adquisitivo.
En el conjunto de 2025, la capacidad de compra de los hogares creció un 1,5 %, impulsada por un incremento salarial superior a la inflación media del año.
Cambios en la cesta de la compra
El INE ha recalculado el IPC de enero con una nueva base para 2025, lo que incluye una clasificación actualizada de productos, la revisión de la cesta de la compra y las ponderaciones, así como mejoras en la recogida y grabación de precios.
Así, para el cálculo del IPC se han incorporado productos como aguacates, arándanos, refrescos de té, cerveza con limón y radiografías, eliminando artículos como corbatas y pañuelos.
CEOE alerta de tensiones geopolíticas
La patronal CEOE ha augurado que los alimentos no elaborados y los productos energéticos ayudarán a reducir la inflación durante 2026, proyectando una inflación «más contenida», aunque advierte que «la escalada de tensiones geopolíticas podría provocar aumentos bruscos en los precios del petróleo y el gas».
Se espera que las previsiones para 2026 continúen apuntando hacia una inflación contenida por debajo del 3 % a lo largo del año, con un promedio anual que se situaría ligeramente por encima del 2 %.
UGT y CCOO piden un plan de mejoras salariales e incentivos
Los sindicatos UGT y CCOO han demandado un plan de mejoras salariales, enfocándose especialmente en corregir «el estancamiento de los más bajos», así como la implementación de incentivos para facilitar el acceso a la vivienda.
UGT ha urgido la creación de una hoja de ruta de mejoras salariales adecuada al contexto económico expansivo del país, argumentando que «el tejido empresarial se ha beneficiado en mayor proporción» y acumulando márgenes empresariales que alcanzan niveles récord en los últimos cinco años.
La propuesta apunta hacia un modelo de reparto de la riqueza más justo y equilibrado, recordando que, si bien se ha dado un primer paso con el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), este debe ir acompañado de un aumento salarial en los tramos medios.
