Decenas de empleados de Inditex se han movilizado durante la jornada del Black Friday en las puertas de algunas de sus tiendas en Madrid, Barcelona y varias capitales europeas. La convocatoria busca reclamar una fórmula de participación extraordinaria en los beneficios económicos del grupo.
En España, estas movilizaciones han sido organizadas por los sindicatos CCOO y UGT, justo una semana antes de la presentación de los resultados del tercer trimestre del ejercicio fiscal de Inditex, donde se espera que la compañía vuelva a registrar cifras récord.
Carolina Albarrán, responsable del grupo Inditex en UGT Madrid, ha declarado que se está reclamando el reparto de beneficios para todos porque «es justicia y nos lo merecemos como trabajadores».
Protesta
«Hay compañeras que llevan desde las 07:00 horas reparando pedidos, haciendo que las tiendas estén repuestas para que la empresa obtenga beneficios y eso se tiene que compensar», agregó durante una protesta a la que asistieron unas doscientas personas.
En Barcelona, cerca de un centenar de manifestantes portaban banderas de los sindicatos convocantes y coreaban lemas como «Inditex, entiende, sin nosotros no se vende».
Las plantillas buscan un reconocimiento al esfuerzo, un reclamo que se repite desde hace años en las reuniones del Comité de Empresa Europeo, pero que siempre se ha encontrado con la negativa de Inditex, según ha declarado Beatriz Aliaga, coordinadora de CCOO en el grupo.
Inditex, la mayor empresa cotizada española, no ha hecho declaraciones sobre esta convocatoria. En el ejercicio fiscal de 2024, la compañía ganó 5.866 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 9 % interanual y le permitió encadenar su tercer año de resultados récord.
Movilizaciones en otras ciudades europeas
Además de Madrid y Barcelona, también se han convocado concentraciones en Bélgica, Luxemburgo, Portugal, Francia, Italia y Alemania, aunque con una asistencia muy reducida.
En París, se concentró una veintena de trabajadores frente a una tienda de Zara en una de las calles más comerciales, situada a unos pocos cientos de metros del Ayuntamiento de la capital francesa. Otra veintena lo hizo ante la tienda de Zara de Rossio, en pleno centro de Lisboa, una de las más grandes del grupo.
Cátia Carvalho, una portavoz de los trabajadores que trabaja en el Zara de Rossio, indicó que la empresa tiene muchos beneficios que no se reparten entre los empleados.
En Roma, menos de una decena de empleados secundó la convocatoria ante la tienda Zara de vía del Corso, una de las más emblemáticas de la compañía española en el extranjero.
Una portavoz sindical que lleva 19 años trabajando en Inditex desde Bruselas afirmó: «También estamos aquí en Bélgica, después de tres días de huelga intensa y consecutiva. Si las negociaciones con la dirección no dan sus frutos, evidentemente iremos más allá y habrá parones más intensos”.
